Semana De Santificación: El Ayuno Que Dios Quiere

Semana De Santificación: El Ayuno Que Dios Quiere

I. INTRODUCCIÓN

A. Después de todo lo que pasó en el 2020 muchos de nosotros anhelamos un nuevo comienzo espiritual. Dios quiere que lavemos y limpiemos todo lo viejo, lo que ya se desgastó y comenzar de nuevo. Debemos dejar atrás nuestras expectativas que no se cumplieron en el año 2020 y abrazar lo que Dios tiene para nosotros.

B. En la Escrituras el primer paso para todo lo que sucede espiritualmente es el arrepentimiento. Este es el mensaje más básico de todos los mensajes en la Escritura. Fue el mensaje que predicó Juan el Bautista preparando la venida de Jesús Mat. 3:2 “y diciendo: Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado.”

C. Fue el primer mensaje de Jesús a las multitudes anunciando la llegada del reino. Al  mensaje del arrepentimiento Jesús le añadió el mensaje de creer en el evangelio. Mar. 1:15 “diciendo: El tiempo se ha cumplido, y el reino de Dios se ha acercado; arrepentíos, y creed en el evangelio.”

D. También fue el mensaje que anunciaron los apóstoles cuando Jesús los envió y vieron la manifestación del reino. Mar. 6:12-13 “Y saliendo, predicaban que los hombres se arrepintiesen. 13 Y echaban fuera muchos demonios, y ungían con aceite a muchos enfermos, y los sanaban.”

E. El echar fuera demonios y sanar enfermedades es precedido por el arrepentimiento. No toda enfermedad es causada por el pecado ni por demonios y no es que siempre el arrepentimiento cause sanidad inmediata en toda enfermedad pero lo que cierto es que el pecado abre la puerta al diablo. Podemos echar demonios pero cuando la persona no se ha arrepentido realmente no habrá verdadera libertad. Los demonios necesitan el pecado y la maldad para vivir en alguien, es su permiso legal; cuando nos arrepentimos no tienen lugar donde quedarse y las personas pueden experimentar libertad y sanidad.

F. El arrepentimiento fue el primer mensaje que los discípulos predicaron después de la resurrección sólo le añadieron el bautismo en agua y el bautismo en el Espíritu Santo como resultado del arrepentimiento: Hch. 2:38 “Pedro les dijo: Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo.”

G. Fue el primer mensaje que Pablo predicó en Europa y nos indica que es un llamado para todo el mundo. Hech. 17:30 “Pero Dios, habiendo pasado por alto los tiempos de esta ignorancia, ahora manda a todos los hombres en todo lugar, que se arrepientan;”

H. De acuerdo con la Biblia algo que precede el renuevo es el arrepentimiento. Hech. 3:19-21 “Así que, arrepentíos y convertíos, para que sean borrados vuestros pecados; para que vengan de la presencia del Señor tiempos de refrigerio [alivio, descanso, consuelo, renuevo], 20 y él envíe a Jesucristo, que os fue antes anunciado; 21 a quien de cierto es necesario que el cielo reciba hasta los tiempos de la restauración de todas las cosas, de que habló Dios por boca de sus santos profetas que han sido desde tiempo antiguo.”

I. La restauración antes de que Jesús venga es por ahora en nuestro corazón; después de Su regresa será en la sociedad y después del Milenio toda la tierra es restaurada. Por ahora, en el contexto del arrepentimiento y en la presencia del Señor somos renovados.

Sal. 104:30 “Envías tu Espíritu, son creados, Y renuevas la faz de la tierra.”

II. DEBEMOS APRENDER A ARREPENTIRNOS

A. No es fácil arrepentirse porque tenemos ideas equivocadas de lo que es el arrepentimiento y porque estamos muy acostumbrados a ciertas conductas que las hemos hecho parte de nuestra personalidad, así es que necesitamos aprender a arrepentirnos.

B. En Hebreo la palabra para arrepentimiento es teshuvá quiere decir regresar; dejas algo y vas hacia alguien. Te alejas de acciones (pecado) y vienes a una persona (Dios). A nuestras malas acciones, la Biblia le llama pecado y el pecado lastima el corazón de nuestro Padre Celestial. A Él le duele cuando el pecado nos aleja de Él porque nos ama. El pecado tiene que ver con distanciarnos de nuestro Padre amoroso. En Griego la palabra es meta-noia y quiere decir cambiar tu forma de pensar y tus actitudes.

C. En resumen, arrepentirse quiere decir cambiar nuestra manera de pensar, dejar de hacer lo malo y regresar esa relación con nuestro Padre Celestial. No habla de rituales religiosos o hundirnos en auto-condenación.

III. AYUNO, ARREPENTIMIENTO Y RECOMPENSAS

A. Aparte de la oración, Dios nos dejó otro recurso que esta disponible para todos en nuestra búsqueda por Su favor e intervención y es el ayuno, el cual consiste abstenerse de alimentos por un tiempo determinado para examinar nuestro corazón y buscar al Señor con mayor intensidad que la comida misma. En Is. 58 el Señor revela la clase de ayuno que Él quiere el cual esta inmerso en el arrepentimiento, y que Él promete recompensar:

  1. AYUNO Y RECONCILIACIÓN: v.4 “¿De qué les sirve ayunar, si siguen con sus peleas y riñas? Con esta clase de ayuno, nunca lograrán nada conmigo.” Cuando perdonamos a los otros por lo malo que nos han hecho abrimos la puerta para que por el poder de Dios se manifiesta y haya libertad y sanidad.
  2. AYUNO Y ACTITUD GENUINA: v.5 “¿Creen que el ayuno que me agrada consiste en afligirse, en agachar la cabeza como un junco y en acostarse con ásperas ropas sobre la ceniza? ¿A eso le llaman ayunar?¿Realmente creen que eso agrada al Señor?” Tiene que ver con el corazón más que con ritos exteriores; aun el dejar de comer no es el corazón del ayuno.
  3. AYUNO Y JUSTICIA: v.6 “Esta es la clase de ayuno que quiero: pongan en libertad a los que están encarcelados injustamente; alivien la carga de los que trabajan para ustedes. Dejen en libertad a los oprimidos y acaben con toda tiranía.” Cuando quitamos toda forma en la que oprimimos y abusamos de los demás removemos el obstáculo que impide que Dios desate Su bendición.
  4. AYUNO Y COMPASIÓN: v.7 “Compartan su comida con los hambrientos y den refugio a los que no tienen hogar; denles ropa a quienes la necesiten y no se escondan de parientes que precisen su ayuda.” Nuestro Dios es compasivo y como hijos Suyos esa es una marca que distingue que somos de Su familia.
  5. AYUNO Y LABIOS LIMPIOS: v.9b “dejen de señalar con el dedo y de esparcir rumores maliciosos.” El dejar de criticar y chismear no es algo fácil para nuestra naturaleza caída; es parte de nuestra cultura. Entre mas oras por los demás y por lo que te rodea vas a conquistar tu forma de expresarte de lo que sucede.

     

 

B. Arrepentirme es volver a Él y dejar todo aquello que es egoísta, lujurioso, incrédulo o falto de perdón en mi vida. Dejar las malas actitudes y malas acciones para cambiar y regresar a Él a través de Jesús en esa relación íntima con Él. Queremos agradarle y hacerlo feliz; que estemos felices juntos.

C. RECOMPENSAS DEL AYUNO:

  1. RENUEVO, SANIDAD, DIRECCIÓN Y PROTECCIÓN: v.8 “Entonces su salvación llegará como el amanecer, y sus heridas sanarán con rapidez; su justicia los guiará hacia adelante y atrás los protegerá la gloria del Señor.”v.11 “El Señor los guiará continuamente, les dará agua cuando tengan sed y restaurará sus fuerzas. Serán como un huerto bien regado, como un manantial que nunca se seca.”
  2. PRONTA RESPUESTA: v.9a “Entonces cuando ustedes llamen, el Señor les responderá. “Sí, aquí estoy”, les contestará en seguida.”
  3. CLARIDAD EN MEDIO DE LA CRISIS v.10 “entonces brillará tu luz en las tinieblas, y la oscuridad que los rodea será tan radiante como el mediodía.”
  4. SER USADOS POR DIOS PARA RESTAURAR: v.12 “Algunos de ustedes reconstruirán las ruinas desoladas de sus ciudades. Entonces serán conocidos como reconstructores de muros y restauradores de casas.”

IV. ASPECTOS PRÁCTICOS DEL AYUNO

A. Define el propósito de tu ayuno: Determina buscar un avivamiento personal y de ahí a los que te rodean. Si tú cambias todo empieza a cambiar. Comenzamos primero con nosotros mismos y Él puede hacer que las demás cosas sucedan. Puedes incorporar otras peticiones e incluso hacer listas de oración por día. Lucha y planea bien tu día para no estar distraído y presionado por factores internos o externos.

B. Define el tipo de ayuno: Puede ser un ayuno de Daniel (la guía esta disponible en nuestro website); un ayuno parcial (de una o dos comidas al día); un ayuno con agua (si tienes una condición de salud debes verificar con tu médico); o un ayuno mixto combinando dos tipo de ayuno. La clave es tu tiempo a solas con Dios en oración, adoración y meditación de la Palabra y la actitud de tu corazón. La razón del ayuno no es tener el estómago vacío o hacer dieta sino es encontrarte con Dios y clamar por avivamiento personal, familiar y congregacional.

Mat. 6:16-18 “Cuando ustedes ayunen, no pongan cara triste, como los hipócritas, que aparentan tristeza para que la gente vea que están ayunando. Les aseguro que con eso ya tienen su premio. 17 Tú, cuando ayunes, lávate la cara y arréglate bien,
18 para que la gente no note que estás ayunando. Solamente lo notará tu Padre, que está en lo oculto, y tu Padre que ve en lo oculto te dará tu recompensa.”

C. Al tener tus tiempos con Dios:

  1. Reconoce (Sal. 51:3, 4): Pídele al Espíritu Santo que te muestre todo pecado oculto (Sal. 19:12). No es tanto que te sientas culpable sino escudriñar tu corazón y pedirle al Espíritu Santo que te muestre las cosas de las que tienes que arrepentirte. ¡Deja que Él te convenza esa es Su especialidad!
  2. Confiesa todo pecado (1 Jn. 1:7): No escondas ni justifiques ninguna acción, actitud o motivación pecaminosa. Se honesto y transparente con Dios, no tengas miedo. Pueden ser pecados personales, de carácter, de personalidad, de estilo de vida, educación, cultura, educación teológica, creencias, pecados en la familia, en el trabajo, el ministerio, etc.
  3. Arrepiéntete: Pide perdón, corrige tu manera de pensar; deja de pecar y acércate a Dios.
  4. Restaura: En lo posible restituye el daño que han causado tus pecados a otros.
  5. Pide ser purificado (Sal. 51:7, 8, 9, 10, 11 y 12): Clama por un cambio en tu ser;aspira ser santo; es importante anhelar sinceramente la necesidad purificado.
  6. Proclama libertad y el Señorío de Cristo: Cuando sigues este proceso, tu libertad es el fruto que recibes. Proclama que eres libre por Cristo en tu espíritu, alma y cuerpo.
  7. Alaba y Exalta al Señor: invierte tiempo en proclamar la grandeza, el poder, el amor y la fidelidad de Dios.
  8. Intercede: por los tuyos, incluyendo tu iglesia, comunidad y país declarando las promesas de Dios. Pide por tus necesidades personales, familiares, ministeriales, etc.
  9. Dale gracias a Dios: La gratitud cada día es clave para recibir la paz de Dios (Fil. 4:6-8).
  10. Usa tu devocional y ten un cuaderno de anotaciones: Dios te hablará y mostrará pasajes de la Palabra, toma nota de todo. Registra todo lo que Dios te revele; las oraciones contestadas y sucesos sobrenaturales (sueños, visiones, etc.).

V. CONCLUSIÓN

A. Muchas de la grandes victorias han sido precedidas por tiempos de ayuno; te animo a que empieces este ayuno enfocándote en Dios. Mientras más te enfoques en tu estómago vacío y en el sacrificio que estás haciendo, tendrás más deseos de comer pero te animamos a que veles y ores. Es probable que por el cambio de enfoque que estas teniendo durante estos días te sientas aburrido e impaciente así que te recomiendo que ores y ores. Cuando oramos somos fortalecido física y espiritualmente (Efe. 6:10).

B. Empecemos el año con el pie derecho, vamos a arrepentimos de todo corazón para que Dios desate lo que Él tiene preparado y realmente podamos tener un Feliz Año Nuevo.

VI. APLICACIÓN

A. Planea el tipo de ayuno que vas a llevar a cabo; haz una lista de peticiones y promesas, consigue tu devocional y cuaderno; y planea qué tiempos vas a dedicar a orar. Estudia estas notas para tener claro que es el arrepentimiento. En el Grupo de Amistad utilicen las preguntas del devocional para reflexionar.

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